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Comunicados

Icefi recomienda cambio de modelo económico y fiscal en Centroamérica ante posible adopción de políticas radicales de EEUU

La expectativa creciente en cuanto a que en la redefinición de las políticas estadounidenses prevalezcan la institucionalidad, la moderación y la sensatez, y que Latinoamérica -y en particular Centroamérica-, no parecieran figurar entre las principales prioridades del nuevo gobierno estadounidense, son elementos de confianza para la región. Sin embargo, el riesgo de que el Presidente Trump cumpla las promesas de carácter agresivo y radical que formuló durante su campaña electoral continúa estando vigente y, a criterio del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), debe analizarse con seriedad y criterios técnicos sólidos.

Ante esta incertidumbre, el Icefi estudió los posibles impactos que sobre los países centroamericanos, en especial sobre sus economías y sistemas fiscales, podrían registrarse en caso el nuevo presidente estadounidense cumpla sus propuestas más radicales y preocupantes en cuanto a migración, comercio e inversión. En este sentido, el Icefi analizó los que podrían ser los principales canales de transmisión en Centroamérica, por medio de los cuales estos países podrían sufrir efectos perniciosos.

En materia migratoria, durante su campaña el ahora Presidente Trump prometió la construcción de un muro en la frontera entre EEUU y México, deportaciones masivas, acciones que criminalizarían la migración y una política de «tolerancia cero» hacia los migrantes, con programas como «entrada-salida» (seguimiento a extranjeros que ingresen con visa para detectar los que no salgan del país), o «examen extremo» (para identificar características ideológicas o religiosas de quienes ingresen a los EEUU). Para el Icefi, el cumplimiento de estas medidas podrían generar aspectos perjudiciales para El Salvador, Honduras y Guatemala (el denominado Triángulo Norte Centroamericano), a través de una disminución de las remesas que los migrantes radicados en EEUU envían a sus familias en Centroamérica, un rubro de importancia macroeconómica creciente, en magnitudes comparables a las exportaciones y a la inversión extranjera directa que llega a esos países.
 

Número total estimado en 2005 y 2015 de centroamericanos residentes en los Estados Unidos de América

Fuentes: para el número estimado de personas, Icefi con base en la American Community Survey del U.S. Census Bureau (disponible en línea en: [url=https://factfinder.census.gov/faces/tableservices/jsf/pages/productview....); para las remesas familiares, Icefi con base en estadísticas de la Secretaría del Consejo Monetario Centroamericano. Nota: en términos absolutos, las remesas familiares recibidas en Centroamérica en 2005 fueron de US$ 11,811.7 millones y en 2015 de US$ 16,465.3 millones.

Otro posible canal de transmisión identificado por el Icefi de los posibles efectos negativos en Centroamérica ante el eventual cumplimiento de las promesas más agresivas de Trump es el comercio exterior. Como parte de su postura contraria al comercio libre y la globalización, Trump prometió revisar, o incluso retirar a los EEUU de los tratados de libre comercio, entre los cuales podría figurar el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-CAFTA por sus siglas en inglés), el cual volvió permanentes los beneficios para el 80% de productos centroamericanos contenidos en la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC), abarcando un volumen comercial de US$ 30,000 millones.

Comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos de América en 2010 y 2015, como porcentaje del producto interno bruto de cada año

El Icefi explica que históricamente los EEUU han sido el principal socio comercial de Centroamérica en conjunto, pero los datos de comercio exterior muestran diferencias entre países en el grado de esta dependencia económica, y con la sola excepción de El Salvador, incluso se ha registrado un descenso en las exportaciones hacia EEUU como porcentaje del PIB de cada país. El Instituto explicó que una política comercial restrictiva desde EEUU hacia Latinoamérica, y en particular sobre Centroamérica, podría profundizar la disminución de las exportaciones de la región hacia este importante mercado.

El Icefi considera que otro canal de transmisión para posibles efectos negativos de un cambio radical en las políticas estadounidenses es la inversión directa que la región recibe de ese país. De acuerdo al Instituto las cifras disponibles muestran que como porcentaje del PIB la inversión estadounidense se incrementó en Nicaragua, y levemente en El Salvador y Panamá, se estancó en Costa Rica y cayó en Guatemala y Honduras, con lo cual medidas drásticas de retiro de capital estadounidense como las que ya se están operando en México, agudizarían la reducción de su impacto en el crecimiento y el desarrollo económico de la región especialmente en los países en los que ya se han registrado menos flujos de inversión o estancamiento.

Flujo de Inversión Directa de los Estados Unidos de América en Centroamérica en 2010, 2013 y 2015

 

Por último, el Icefi expresa preocupación ante un viraje radical de EEUU en materia ambiental, considerando que el Presidente Trump durante su campaña llegó a calificar de «mito» al cambio climático y sus declaraciones en cuanto al destino de la gubernamental Agencia de Protección Ambiental son causa de alarma y preocupación. Para el Instituto, el hecho que el Índice de Riesgo Climático elaborado por el German Watch ubica a Centroamérica como una de las regiones más vulnerables a los efectos perniciosos del cambio climático, hace de esta región una de las que podría sufrir los impactos negativos más drásticos en el caso que EEUU adopte políticas que menosprecien la realidad del cambio climático y que generen daños ambientales de escala global.

También debe reconocerse que una disminución del crecimiento económico y un consecuente debilitamiento de los ingresos públicos en la región podrían tener consecuencias negativas para la mayoría de niñas, niños y adolescentes sobre todo del triángulo norte, pues la baja inversión pública en su bienestar podría reducirse como parte de ajustes en el gasto social. En Guatemala, Honduras y El Salvador se estima que en la actualidad un 6.2 millones de niños no tienen acceso a la educación y solo entre octubre 2015 y septiembre 2016, fueron capturados por la patrulla fronteriza de Estados Unidos un total de 46,893 niños y adolescentes que han migrado solos a ese país.

Inversión pública diaria por niño, niña y adolescente y total como porcentaje de PIB en 2007 y 2013

En cualquier caso, a criterio del Instituto el modelo económico y social prevaleciente en Centroamérica, con su énfasis en las exportaciones y la inversión extranjera directa como motores del crecimiento económico y su demostrada inefectividad para solucionar problemas estructurales de la región como la desigualdad, la exclusión y la pobreza, es inadecuado para enfrentar los desafíos de la Administración Trump.

El Icefi reitera su llamado a diálogos democráticos que reflexionen sobre esta realidad, con el objetivo de promover pactos sociales y fiscales que aumenten la integración centroamericana, al tiempo en que se ponen en marcha sistemas económicos y fiscales más democráticos y comprometidos con el desarrollo, el crecimiento económico endógeno y el bienestar social. A juicio del Icefi, esta es la única respuesta sensata y responsable de la región ante los nuevos desafíos que plantean los cambios en el país del norte.

2 Según el promedio de mediciones para el período 1995-2014 del índice referido, el país más vulnerable del mundo ante el cambio climático es Honduras. Nicaragua es el cuarto país, Guatemala el décimo, y El Salvador el décimo cuarto país más vulnerable del mundo. Véase: https://germanwatch.org/fr/download/13503.pdf