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Fecha de la publicación: 
Jueves, 1 Marzo, 2012

Centroamérica frente a la crisis: ¿se puede hacer algo más que esperar?

Lente Fiscal Cetroamericano No. 4
 
La actividad económica mundial se ha deteriorado en los últimos meses, en buena medida como resultado de continuadas condiciones adversas en el ámbito financiero internacional, a las que se suman niveles de desempleo significativamente altos. El epicentro de la fragilidad económica internacional se encuentra en este momento en la Zona Euro. Las últimas estimaciones de crecimiento mundial revelan que en 2012 la economía continuará deprimiéndose, por la recesión en esta zona económica y por el menor dinamismo que se registrará en Estados Unidos, algunas economías asiáticas y en el grupo de países Bric (Brasil, Rusia, India y China). En un escenario alternativo planteado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su informe sobre Perspectivas de la economía mundial (enero 2012), si la crisis en la Zona Euro tomara este año magnitudes tales que provocaran una contracción de su producto interno bruto (PIB) de 4 por ciento, el contagio a la economía mundial haría disminuir el crecimiento del orbe, del 3.3 por ciento estimado en el escenario base a 1.3 por ciento. Este escenario, menos optimista sobre la Zona Euro, se basa en cuatro elementos. Por un lado, aumentos temporales en las tasas de interés de la deuda pública; una consolidación fiscal (disminución o freno del gasto público y reformas para reforzar los ingresos públicos) muy rigurosa, que deprime la demanda y el crecimiento a corto plazo; activos bancarios cuya calidad se deteriora más de lo previsto en el escenario base, como resultado de pérdidas más amplias por las tendencias de la deuda soberana y los préstamos del sector privado; y, finalmente, una contracción adicional del 1.8 por ciento del PIB en la inversión privada. La integración comercial y la financiera podrían ser los dos principales canales de transmisión de la crisis económica de la Zona Euro al resto del mundo.
 
Según la actualización de las proyecciones realizada por el FMI el pasado enero, el comercio mundial se debilitará, pues mientras en 2010 el crecimiento observado fue de 12.7 por ciento, en 2011 disminuyó a 7.1 por ciento, mientras en 2012 se estima un magro crecimiento de 3.8 por ciento. El nivel de importaciones en las economías avanzadas crecerá tan solo un 2 por ciento, mientras las exportaciones aumentarán a una tasa de 2.4. En 2011, las variaciones registradas en estas variables fueron de 4.8 y 5.5 por ciento, respectivamente. En general, se espera que el precio de las materias primas se contraiga en 2012, como consecuencia de una menor demanda mundial. Sin embargo, la especulación en los mercados futuros de bienes primarios y la mayor incertidumbre política sobre el destino de algunos países exportadores de petróleo, podrían aumentar los precios de estos productos. En los primeros meses de 2012 el precio internacional del petróleo ha rondado en los US$ 108, todavía muy cerca del precio promedio previsto para este año (US$ 100).  
 
En el caso de los alimentos, según los análisis de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), todo parece indicar que hubo una cosecha En general, se espera que el precio de las materias primas se contraiga en 2012, como consecuencia de una menor demanda mundial. de cereales sin precedentes en 2011, lo que permitió reponer existencias y conseguir una baja de precios durante el segundo semestre del año. Sin embargo, la FAO (Nota informativa sobre la oferta y demanda de cereales) advierte que en 2012 la debilidad del dólar estadounidense y la reducción en las tarifas de flete han aumentado la demanda de estos productos, a lo que se agregan condiciones meteorológicas adveras en los principales países exportadores —excesivo frío en Europa y Eurasia, así como lluvias insuficientes en América del Sur— Estos factores explican el sostenimiento de los precios, aun cuando se prevé un año en el que la oferta cómodamente satisfará la demanda.