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Fecha de la publicación: 
Martes, 1 Marzo, 2011

Niñez y juventud centroamericana: ¿23.5 millones de oportunidades para el desarrollo?

En esta tercera edición del Lente Fiscal Centroamericano: investigación de coyuntura económica y fiscal, se presenta un análisis sobre las estimaciones de crecimiento económico mundial para 2011. En dichas estimaciones se puede advertir que la crisis no ha terminado todavía y que, en general, se espera una desaceleración en la actividad económica mundial.

Los países desarrollados, sobre todo los europeos, tendrán este año —y continuarán teniendo en los próximos— un crecimiento magro debido, en buena medida, a los drásticos procesos de austeridad fiscal impuestos desde 2010. A esto debe agregarse que, a pesar del progreso alcanzado en el saneamiento de activos con problemas en el sector bancario, los mercados de bienes raíces pueden deteriorarse aún más, los niveles de crédito continúan evidenciando un bajo interés por invertir y el desempleo sigue siendo persistentemente alto. Es muy probable que en la actualidad se encuentren más razones para comprender que, en los próximos años, lograr un crecimiento más fuerte, estable y equilibrado entre países y regiones, requerirá ajustar los engranajes de la actividad productiva mundial. En este sentido, se necesita continuar las reformas regulatorias al sector financiero, fortalecer la solvencia fiscal y disminuir el desempleo de larga duración, entre otros fenómenos importantes para el desarrollo económico y la estabilidad política de mediano y largo plazos. En Centroamérica, el crecimiento económico de 2010 fue, en promedio, de 3.1%.

Todos los países lograron tener tasas de crecimiento positivas. Sin embargo, en 2011, los brotes verdes en la economía centroamericana, relacionados con el mercado externo, podrían comenzar a secarse debido a la reducción, en las naciones desarrolladas, de los programas extraordinarios de gasto público, algo que acentuará la Editorial política fiscal doméstica que, sin cambios integrales, continuará teniendo muy poco margen de maniobra. El tema principal en este número trata sobre la niñez y la juventud centroamericana. En 2011, los niños, niñas y jóvenes (hasta los 24 años de edad) sumarán cerca de 23.5 millones, aproximadamente el 55.0% del total de ciudadanos centroamericanos.

Aprovechar al máximo el potencial de desarrollo de la niñez y la juventud requerirá de acuerdos sociales y políticos que permitan rediseñar la fiscalidad para que ésta estimule el crecimiento, sin perder de vista la redistribución equitativa de la riqueza, la promoción de la igualdad y la inclusión social, así como la construcción deliberativa de la democracia plena. Desafortunadamente, la política fiscal, en la mayor parte de la región, continuará enfrentando en 2011 serias limitaciones que, entre otros elementos, obligará a la disminución de inversiones de capital tan necesarias para asegurar la sostenibilidad económica y el desarrollo en el mediano y largo plazos. Finalmente, en materia de economía política, se percibe que en El Salvador y Costa Rica los avances hacia una reforma fiscal importante dependerán del grado de consenso al que se llegue no solo en el ámbito de la tributación, sino también en áreas como la transparencia y el uso eficiente del gasto público. En estos países se encuentra en el debate la idea de reformar integralmente el Estado. Por su parte, en Guatemala y Nicaragua, sendos procesos eleccionarios se presentan como una interrogante para la política fiscal, cuestionándola sobre las posibilidades que ésta tiene en cuanto a formar parte de la agenda de discusión social, a la par de otros temas como la seguridad, la educación y la salud. La investigación permite observar que en todos los países es necesario fortalecer las instituciones de la democracia, en especial los espacios para el entendimiento, la discusión y el consenso.