Conéctese con nosotros Facebook Twitter YouTube LinkedIn
Publicaciones
Fecha de la publicación: 
Jueves, 1 Septiembre, 2011
Categoría: 

Formatos de Descarga

Protegiendo la nueva cosecha

GUATEMALA. La desnutrición crónica que padecen un millón trescientos mil niñas y niños guatemaltecos menores de cinco años constituye un problema trascendental para todo el país. Padecer hambre de manera cotidiana durante los primeros cinco años de vida provoca la reducción del desarrollo intelectual y de las capacidades cognitivas de las personas, limitando sus posibilidades de desarrollar una vida plena y una participación social y económica beneficiosa para el conjunto de la sociedad. Guatemala es el primer país de América Latina y El Caribe y el sexto a nivel mundial con mayor porcentaje de niños desnutridos menores de cinco años y el hambre es el reflejo de las grandes desigualdades e inequidades que se dan en el país. La desnutrición crónica no solo es resultado de los altos niveles de pobreza sino también de la exclusión en el acceso a los servicios de educación, salud y protección social, del limitado acceso a agua segura y de la poca responsabilidad en el manejo de desechos. Durante 2010, el hambre mató a más personas que la violencia en uno de los países con más homicidios del mundo. Ante estas realidades, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) han querido profundizar en este flagelo y proponer para el debate político, económico y ético de toda la sociedad no solo el camino para su erradicación en los próximos diez años, sino los costos y los mecanismos de financiamiento que podrían emplearse. El objetivo este documento, “Protegiendo la nueva cosecha”, ha sido establecer, de manera clara y cuantificable en el tiempo, las medidas integrales de corto, mediano y largo plazo, que coordinadas a nivel nacional y municipal, y evaluadas periódica y objetivamente, permitirán disminuir los graves indicadores de desnutrición entre 2012 y 2021, poniendo especial atención en los 125 municipios con los mayores indicadores de vulnerabilidad. No hay excusas que justifiquen, a ninguna sociedad, estar de brazos cruzados ante el hambre y la muerte que ésta causa en la niñez. Este documento es un aporte a Guatemala pero, sobre todo, una propuesta para consolidar y darle integralidad a las intervenciones para erradicar el hambre infantil. El mismo recoge las políticas, planes y programas existentes que han demostrado ser eficientes en el combate a la desnutrición, los cuales se han ajustado a las condiciones políticas, institucionales, culturales y económicas actuales para lograr la integralidad necesaria. Las trece intervenciones planteadas cuentan con una descripción de los beneficiarios, las metas a alcanzar y un presupuesto asignado anualmente, junto con las fuentes de financiamiento recomendadas. Asimismo, dentro del marco legal actual, se asignan las responsabilidades a las instituciones públicas que les compete llevar a cabo la lucha contra el hambre para alcanzar el éxito de cada intervención. El proceso electoral y el fervor y la esperanza de la ciudadanía por la vida en democracia hacen preciso reafirmar que la construcción de ésta no solo exige la asistencia a las urnas cada cuatro años. La democracia se nutre también de escuelas, centros de salud y las demás políticas públicas que permitan garantizar el bienestar de todos sus ciudadanos, en especial de aquellos que continúan estando en desventaja o mayor vulnerabilidad por factores económicos, culturales, territoriales o de género. El hambre y sus efectos nocivos deben tomarse como una de las peores violaciones a los principios sobre los que se sustenta la humanidad del siglo XXI. La iniciativa Te Toca, una campaña de abogacía y movilización social cuyo fin es elevar al debate nacional la problemática sobre la violencia, la impunidad y la desnutrición en la que transcurre la vida de millones de niñas, niños y adolescentes guatemaltecos, ha abonado a la difusión masiva de las conclusiones y recomendaciones de esta investigación. Y hoy, junto con la entrega de este documento, le invitamos a comprometerse con todos los niños y las niñas, es decir, las semillas de Guatemala, para que germinen en proyectos de vida plenos y para que en el futuro, esta cosecha nutra el desarrollo y la democracia del país. Hoy, desde su espacio en la sociedad guatemalteca, a usted le toca unirse a este llamado para que todos y cada uno de los políticos, empresarios, trabajadores y demás ciudadanos, encontremos prontamente los acuerdos que permitan a Guatemala avanzar en una reforma fiscal integral que incremente los recursos del Estado para garantizar la lucha contra la desnutrición, que mejore la transparencia de los ingresos y del gasto, que persiga al delincuente tributario y que siente las bases para la evaluación permanente de la efectividad de las políticas públicas.

¡Qué se haga realidad!