Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
¿Realmente el Gobierno cederá en temas relacionados con la transparencia y el restablecimiento del orden democrático o solo está volviendo a usar la carta para ver si baja el perfil de ries
La política salvadoreña se ha convertido en un burdo teatro donde hay personajes que representan una (mala) obra de ficción.
Al cierre de 2019, la economía mundial presentaba síntomas de que no estaba bien.
La campaña política, de cara a las próximas elecciones ha entrado en una etapa peligrosa: la del populismo fiscal, basado en propuestas irreales de reducir impuestos y
El 1 de mayo de 2022 se cumplió el primer año de la legislatura 2021-2024.
Para atender la emergencia relacionada con la pandemia se sabía que era necesario destinar millones de dólares provenientes de los impuestos, actuales y futuros, de la población.
Imagínese una casa en la cual el techo ya no sirve y cada vez que llueve, el hogar se inunda. Por más que se le pongan parches, con el pasar de los días nuevamente se va a inundar, hasta que se cambie el techo. Podemos utilizar la misma analogía para las finanzas públicas de El Salvador, aunque se le intenten poner parches, los problemas estructurales seguirán ahí. Y arreglarlo va más allá de que el Gobierno lo pueda hacer de forma solitaria.
Sin embargo, como dice textualmente el FMI, las vulnerabilidades aumentaron el año pasado.
La deuda pública de El Salvador, este año podría superar el 92% del PIB, es decir, de cada USD100 que se produzcan en todo el territorio nacional, USD92 ya se deberían.
Al no haber probado el producto original de la política, nos hemos tenido que conformar con su imitación de muy mala calidad: la politiquería.




