Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
En El Salvador, si bien es cierto que existen muchos empresarios que cumplen a cabalidad con todas estas premisas, hay un grupo que no. Específicamente son quienes basan su rentabilidad en el pago de salarios de hambre; la sobreexplotación de los recursos naturales o en la realización de actos de corrupción, que se manifiestan en múltiples formas.
En la política de El Salvador, la verdad se ha ahogado en un mar de mentiras.-
En los últimos días hemos leído o escuchado que El Salvador puede caer en default, una palabra que no aparece en el diccionario de la RAE, pero cuyas consecuencias pueden ser devastadoras para un país entero. En términos prácticos el default se da cuando el Gobierno no tiene el dinero suficiente para pagar a quienes les debe; y de acuerdo al Ministro de Hacienda eso sucederá el 7 de octubre, cuando no tenga los recursos para pagar los Certificados de Inversión Previsional (CIP).
La pandemia ni la crisis económica ha terminado. Sin embargo, la vacuna contra el COVID-19, además de ayudar a controlar la pandemia puede ayudar a recuperar la economía.
Sería maravilloso que El Salvador fuera lo que la propaganda y las publicaciones gubernamentales describen.
¡Paren el mundo que me quiero bajar!, diría la pequeña gran Mafalda frente a todo lo que pasa en Centroamérica.
Si bien el impulso de la agenda no resuelve todos los problemas, implementarla implicaría un compromiso efectivo, concreto y visible para todos l
Posiblemente la mayor parte de la población no dimensiona los efectos que tiene una crisis fiscal como la que atraviesa El Salvador.
Para atender la emergencia relacionada con la pandemia se sabía que era necesario destinar millones de dólares provenientes de los impuestos, actuales y futuros, de la población.
La respuesta para salir de esta situación tan crítica, pasa por una reforma fiscal. Pero no cualquier reforma.




