Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
Sin embargo, como dice textualmente el FMI, las vulnerabilidades aumentaron el año pasado.
El impago y la caída en las calificaciones de riesgo, reafirman, por si alguien lo dudaba, que la crisis fiscal que vive el país es de gran envergadura. Pero el mayor condicionante de esta situación es de carácter político partidario. Los partidos políticos en general, pero especialmente los mayoritarios, Arena y el FMLN, viven una crisis profunda de legitimidad, pero también una crisis de falta de proyecto de país. Ante ello, han encontrado en la situación fiscal su mejor argumento para maquillar su incapacidad de dar solución a los problemas de la población de cara a las próximas elecciones.
Sería maravilloso que El Salvador fuera lo que la propaganda y las publicaciones gubernamentales describen.
Quienes practican atletismo, saben que no es lo mismo participar en una carrera de 100 metros que en una maratón.
La política salvadoreña se ha convertido en un burdo teatro donde hay personajes que representan una (mala) obra de ficción.
Hace ya varias décadas que la sociedad salvadoreña, en el papel, optó por la democracia como el espacio para dirimir nuestras diferencias.
Dijeron que los bancos públicos tenían una crisis de insolvencia como consecuencia de la intervención del Estado y a su incapacidad administrativa de realizar, de manera eficiente, tareas de intermediación financiera; y entonces lo que debía hacerse era privatizarlos.
¿Por qué es importante la transparencia fiscal? Porque vivimos en una sociedad donde existe un contrato implícito.
Centroamérica se debate entre la consolidación de su democracia o el colapso de la misma. La falta de independencia de poderes en Nicaragua y Honduras, son muestras inequívocas que los Estados centroamericanos no pasan por su mejor momento. Pero esto solo es el resultado de contar con una política fiscal que construye la inequidad y privilegia la desigualdad, el racismo, la exclusión y la opacidad. Tomando el índice de Gini, se puede establecer que ¡Centroamérica es la región más desigual del mundo!
Es más fácil (o no) hablar con las portadas de los días siguientes, los miles de tuits, post en Facebook, mensajes en WhatsApp y videos en YouTube y TikTok.




