Lourdes Molina

Economista sénior
correo electrónico: lourdes.molina@icefi.org
Estamos en una emergencia sanitaria de grandes dimensiones que a su vez tendrá serias consecuencias en materia social y económica.
Es innegable que las cifras de homicidios se han reducido drásticamente, pero siempre queda la duda de cuánto va a durar.
¿Cómo un gobierno puede construir un país más justo sin espacios para la participación ciudadana?
Pasó Navidad y se acerca el Año Nuevo, la época de los buenos deseos y nuevos propósitos para que el año por iniciar sea diferente, mejor.
El órgano legislativo tiene la función fundamental de legislar, es decir, proponer, discutir y aprobar las leyes que permiten gobernar un país.
En El Salvador no deberíamos dejar pasar por alto la oportunidad de reflexionar sobre lo que nos falta por hacer para construir un país con justicia social.
En nuestro país ya no hay Estado de derecho, certeza jurídica o independencia de los poderes del Estado.
Los elementos anteriores son una señal inequívoca de que la situación fiscal continua siendo crítica e insostenible.
En democracias consolidadas, la ciudadanía tiene certeza de las agendas de sus representantes en el Órgano Legislativo.
No es un secreto que los países del Norte de Centroamérica: Guatemala, Honduras y El Salvador están muy cerca, si es que aún no lo son, de ser Estados fallidos.




