Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
En El Salvador, si bien es cierto que existen muchos empresarios que cumplen a cabalidad con todas estas premisas, hay un grupo que no. Específicamente son quienes basan su rentabilidad en el pago de salarios de hambre; la sobreexplotación de los recursos naturales o en la realización de actos de corrupción, que se manifiestan en múltiples formas.
Si se compara la información a la que se puede acceder de manera oficiosa o por medio de solicitudes de acceso a la información pública en los tres países
Al cierre de 2019, la economía mundial presentaba síntomas de que no estaba bien.
Ya se ha cumplido un año de convivir con la pandemia y de las medidas para intentar controlarla. Con algunas buenas y otras seguramente no tanto.
En los últimos días hemos leído o escuchado que El Salvador puede caer en default, una palabra que no aparece en el diccionario de la RAE, pero cuyas consecuencias pueden ser devastadoras para un país entero. En términos prácticos el default se da cuando el Gobierno no tiene el dinero suficiente para pagar a quienes les debe; y de acuerdo al Ministro de Hacienda eso sucederá el 7 de octubre, cuando no tenga los recursos para pagar los Certificados de Inversión Previsional (CIP).
Al no haber probado el producto original de la política, nos hemos tenido que conformar con su imitación de muy mala calidad: la politiquería.
– ¿Hablar del presupuesto público? ¡Qué aburrido!
Históricamente la institucionalidad ha sido débil en El Salvador. Especialmente la relacionada con la prevención y combate de la corrupción.
En seguridad, ¿seguirán con el manodurismo? En hacienda, ¿llegará una persona que comprenda a la política fiscal como instrumento de desarrollo?
“Gobierno dará dinero en efectivo a jóvenes que no trabajan ni estudian” señalaba el titular de un medio de comunicación, «Gobierno promete empleos para 15




