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Comunicados

Icefi abogó por una política fiscal sana y orientada al bienestar de la población

     

HN-002-2015. Con motivo del cumplimiento del primer año del gobierno del Presidente Juan Orlando Hernández, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), evaluó los resultados económicos y fiscales.

Por un lado, el crecimiento económico se proyecta en 3.0% del PIB, nivel ligeramente superior al 2.6% registrado en 2013. Las actividades más dinámicas fueron la intermediación financiera, comunicaciones y comercio, entre otras. En contraste, los sectores como la agricultura, ganadería, la industria manufacturera, la construcción y el transporte reportaron menor crecimiento o, incluso, contracciones. En ese sentido, Icefi advirtió que los sectores económicos que impulsaron el crecimiento son sectores que absorben pocos trabajadores, teniendo poca incidencia en la reducción del desempleo.

En cuanto a la inflación, esta se situó en 5.8%, superando el valor del año anterior (4.9%). Los rubros que más aumentaron de precio fueron aquellos que afectan a la mayoría de la población y, en buena medida, su incremento ha sido resultado de las nuevas medidas tributarias. En lo que respecta al sector externo, se proyecta una reducción del déficit en cuenta corriente de 9.5% del PIB en 2013 a 7.8% en 2014, producto de un crecimiento de las exportaciones agropecuarias, una desaceleración de los bienes para la transformación y una reducción del crecimiento de las importaciones.

También ayudaron en esta reducción el crecimiento de las remesas familiares en alrededor de un 11%, mientras que la inversión extranjera se mantuvo estancada en alrededor de mil millones de dólares. Este déficit externo fue cubierto en parte por un endeudamiento adicional del sector público cercano a los 800 millones de dólares. El tipo de cambio se depreció durante el año en un 4.4%, porcentaje superior al 3.2% de 2013.

En este sentido, aunque los movimientos del tipo de cambio afectan los precios de las importaciones, su efecto sobre la inflación parece haber sido moderado. En materia fiscal, el resultado más notable fue la reducción del déficit fiscal del gobierno central que pasó de 7.9% del PIB en 2013 a 4.5% en 2014, de acuerdo a cifras preliminares Sin embargo, la forma en que se hizo tal reducción aumentó la regresividad del sistema tributario: se redujo la inversión pública, se eliminaron subsidios, y se congelaron salarios, dando lugar a despidos de empleados públicos. El Icefi destacó que, por el lado de los ingresos, el incremento de los impuestos indirectos (sobre ventas, derivados del petróleo y tasa de seguridad) constituyó el 80% del total del aumento de tributos (11 mil millones de lempiras, 2.7% del PIB) lo cual muestra que la mayoría de la población financió la reducción del déficit mientras las exoneraciones fiscales se mantuvieron en los mismos niveles. Con respecto al gasto público, Icefi enfatizó cuatro aspectos en su análisis.

Primero, la reducción de los gastos corrientes que de 20% del PIB se redujo a 18%. Esta reducción implica tanto una reducción de la masa salarial como un menor nivel de servicios públicos en el campo de la salud, educación y protección social.

Segundo, la reducción anterior se da aún cuando el aumento del pago de intereses por servicio de la deuda de 7,848 millones de lempiras en 2013 a 9,390 en 2014 (2.0% del PIB a 2.2%), que a su vez muestra el peso muy fuerte de la deuda sobre la finanzas públicas. En tercer lugar, la caída cada vez más pronunciada de la inversión pública de 9,463 millones de lempiras en 2013 (2.5% del PIB) a 8,509 millones (2.0% del PIB) en 2014, comprometiendo las posibilidades futuras de crecimiento del país. Cuarto, el único rubro de gasto social que muestra aumento es de las transferencias hacia programas de asistencia como el Bono 10,000 y otros similares.

Aún cuando la efectividad de estos programas debe evaluarse a fondo, su efectividad esperada, estará afectada por el congelamiento de los presupuestos de salud y educación. En conclusión, el Instituto advirtió que el programa de ajuste fiscal contiene luces y sombras, pues si bien se ha logrado contener el deterioro de las cuentas fiscales, esto ha sido a costa del bienestar de la población.

En ese sentido, el Icefi abogó por un cambio de rumbo de la política fiscal en Honduras, para construir acuerdos políticos que privilegien el bienestar de la población. Esto se puede lograr fortaleciendo la administración tributaria en su lucha contra los principales delitos tributarios (evasión, contrabando, defraudación); eliminando privilegios fiscales y poniendo en práctica una agenda de reformas tributarias que cambien la actual estructura tributaria inequitativa que caracteriza al país.

Asimismo, se debe lograr una mayor vinculación del gasto público con la planificación y el cumplimiento de metas de desarrollo y de crecimiento económico, observando criterios de progresividad y equidad. Finalmente, el Estado debe asumir una agenda concreta y creíble para mejorar la evaluación de impacto de las políticas públicas, ampliar la transparencia y mejorar la rendición de cuentas a la ciudadanía hondureña. Tegucigalpa,

Honduras, Centroamérica. 25 de febrero de 2015