La demanda mundial de agua ha venido aumentando a un ritmo del 1% anual aproximadamente en función del incremento de la población, el crecimiento económico y los cambios en los patrones de consumo. Sin embargo, la disponibilidad y calidad del agua presentan una tendencia hacia el deterioro sostenido; problemática que se intensifica por los impactos del cambio climático. La situación es tan crítica que en el corto plazo Ciudad del Cabo en Sudáfrica –habitada aproximadamente por 4.5 millones de personas–, se convertirá en la primera gran urbe sin acceso al vital líquido.
La evaluación realizada a la SAT por el FMI demuestra que hay mucho trabajo que realizar para colocarla al nivel de las exigencias internacionales.
El viernes 23 de marzo el Banco Central de Reserva publicará el nuevo sistema de cuentas nacionales. Este sistema se basa en el manual de cuentas nacionales (SCN-2008) elaborado por las Naciones Unidas en conjunto con otros organismos internacionales. El proceso de actualización ha sido extremadamente largo, por lo que es importante evaluar cuáles fueron los cuellos de botella que impidieron avanzar de forma más rápida.
El descontento con la clase política salvadoreña no se gestó el 4 de marzo. Quizá para quienes vivían en una burbuja fue sorpresa la baja participación, la reducción de los votos de los dos partidos mayoritarios o el incremento sustancial de los votos nulos. Pero el evidente hartazgo fue producto de un conjunto de malas decisiones y, las pasadas elecciones, solo sirvieron como válvula de expresión de buena parte de la población, que día a día ve que no existen garantías para subsistir en el futuro.
Uno de los problemas más analizados por los economistas estudiosos del crecimiento y desarrollo económico, es el patrón que deben seguir las sociedades para alcanzar el ansiado bien común que pregonan la mayor parte de las constituciones políticas de las naciones democráticas del mundo, entre ellas la guatemalteca.
Hoy en El Salvador y en más de 40 países se realizará la huelga feminista para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Es pertinente entender su alcance y sentido, reflexionando en al menos dos aspectos.
El incendio ocurrido el 8 de marzo de 2017, en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, que segó la vida de 41 niñas y adolescentes -y dejó a otras 15 gravemente heridas- dejó secuelas no solo para ellas y sus familias. También impactó a una sociedad que observó con asombro que el Día Internacional de la Mujer, en una institución creada para cuidar, dar atención y protección a menores de edad institucionalizadas, haya ocurrido un siniestro de tal magnitud.
El próximo domingo se realizarán las elecciones legislativas y municipales. Por cuarta vez tengo la posibilidad de participar, ejercer mi derecho y cumplir con mi deber ciudadano de emitir el sufragio. Pero, sinceramente, he pasado los últimos meses ante la disyuntiva de qué hacer: ¿votar o no votar?, ¿anular o no mi voto?, ¿a quién o quiénes les doy mi voto?
Cuando platico con algún extranjero sobre el aborto en El Salvador y le comento que está absolutamente prohibido se asombra. Se asombra porque en pleno siglo XXI, el país sigue aplicando políticas públicas basadas, en última instancia, en preceptos religiosos. Se asombra porque, a pesar de que organismos como la ONU o Amnistía Internacional han catalogado la prohibición absoluta del aborto como una forma de tortura, en el país hay personas que siguen promoviendo su total prohibición.
El escenario donde se da la campaña electoral está lleno de humo, denso y negro, contaminante y asfixiante, que incluso puede provocar no ir a votar. Los sets de televisión, las cabinas de radio o las páginas de los medios impresos y digitales son los mejores espacios para desnudar las carencias de las y los candidatos: desde la falta de conocimiento sobre los problemas del país hasta el extremo de mostrar sus falencias para articular ideas con claridad.















