Con este Plan se busca contribuir a lograr que la migración en estos países sea segura, ordenada y regular. De igual forma, pretende atender las causas estructurales para aumentar el bienestar de las poblaciones para que la movilidad social sea una opción que se escoja libremente.
¿Realmente el Gobierno cederá en temas relacionados con la transparencia y el restablecimiento del orden democrático o solo está volviendo a usar la carta para ver si baja el perfil de riesgo? ¿Correrá el riesgo el FMI de convertirse en un aliado clave para la consolidación de una autocracia en el país?
Si bien el impulso de la agenda no resuelve todos los problemas, implementarla implicaría un compromiso efectivo, concreto y visible para todos los miembros de la sociedad centroamericana por mejorar los niveles de vida en la región y dar garantías para un desarrollo económico sostenible, sostenido e inclusivo, base indispensable para garantizar la democracia.
Nunca se podrá construir una Centroamérica democrática y desarrollada mientras no se cierren los caminos a los delitos contra el fisco entre los que se cuenta la evasión, la corrupción, el contrabando y los conflictos de interés.
Si tuviéramos un plan de desarrollo o tan siquiera un plan de gobierno podríamos esperar que el presupuesto se elaborara en función de las prioridades y objetivos nacionales de desarrollo, pero ante la ausencia de esos instrumentos de planificación solo podemos imaginarnos su contenido y confiar en que responda a las necesidades de la población.
De manera proporcional a las responsabilidades de las instituciones públicas, es necesario un trabajo intenso para aumentar el número de usuarios de la información, es decir, más personas con habilidades de interpretar los datos y usarlos para exigir un mejor uso de los recursos públicos.
Ojalá que el presupuesto 2022 sí esté vinculado a una visión de medio plazo, que permita dar luces desde quienes toman decisiones de cómo piensan salir de la crisis, especialmente en un marco donde por decisiones propias del Ejecutivo la situación se ha agravado y las puertas de financiamiento se cierran
El gran desafío es asumir que en 2022 los presupuestos públicos deben continuar considerando intervenciones estatales para enfrentar la pandemia, pero, además, y no menos importante, sin descuidar la protección social y los esfuerzos para superar los problemas estructurales que perjudican día a día a las y los centroamericanos.















