El acceso a un salario digno es uno de los derechos fundamentales de las personas trabajadoras. La retribución por su trabajo debiera ser lo suficiente para garantizar una vida digna para quien trabaja y su familia.
Si querían hacer historia lo han logrado. Pocas veces ha habido tanto consenso entre economistas, abogados y otras tantas áreas profesionales sobre los graves riesgos de la Ley Bitcoin y la recomendación de derogarla
La transformación del país requiere de una construcción colectiva, de diálogos y consensos nacionales, liderados desde el poder público. Cambiar el país requiere que desde el Estado reconozca a cada persona su dignidad y bienestar como el fin último del quehacer público.
Rechazar el Decreto 4-2020 es defender la posibilidad de organización social, base fundamental para la democracia y un derecho de todos y cada uno de los guatemaltecos.
Y quizá, aunque ella no lo sepa, una vez más tendrá que pagar la factura de las decisiones de políticos que utilizan el Estado para privatizar las ganancias y socializar las pérdidas. Solo que esta vez al estilo de los casinos virtuales, apostando con el bienestar del pueblo.
Mientras el gobierno y el oficialismo siguen repitiendo los errores de sus predecesores -señalar a los corruptos de las filas adversarias, pero proteger a los propios-, la ciudadanía seguirá perdiendo recursos, oportunidades y derechos.















